El Moderno - Informador Fotográfico

Fotografiando desde el aire

La mayoría de nosotros, comunes mortales con una cámara en la mano, hemos fotografiado a cada integrante de nuestras familias, a nuestra prima la que se casó, las vacaciones del año anterior y de los 10 anteriores, los paisajes que tanto nos gustan, los animales que se nos cruzan y los eventos deportivos que nos han dejado disfónicos. Hemos capturado bautismos, viajes, amigos, fiestas, crepúsculos, playas, niños, espectáculos, novias y novios, mas un larguísimo etcétera.
Y siempre hablando de la mayoría de nosotros, pocas o poquísimas veces hemos tenido la oportunidad de hacer fotografías aéreas, descartando claro las que podamos tomar en un vuelo de línea a través de esas capas de plexiglás rayado, no mas grandes que un buen panqueque, que nos ofrecen diciéndonos que es una ventanilla. En ellas podemos ver –seamos sinceros- no mas que una superficie algodonosa, desdibujada y resplandeciente, de color blanquecino rosáceo que vendrían a ser las nubes vistas desde arriba y teñidas por el sol poniente, o en el mejor de los casos un paisaje ininteligible, borroso y desteñido, tal vez adornado por la molesta interposición de un ala o de una turbina que –eso si- agrega verosimilitud y dramatismo a la toma.
Y estos pésimos resultados no son por la calidad del conjunto cámara-fotógrafo, de ninguna manera, sino porque nadie, pero nadie puede hacer tomas dignas desde la ventanilla de un avión de pasajeros por la sencilla razón de que esas ventanillas no fueron diseñadas para brindar calidad fotográfica sino para que los pasajeros tengan el mínimo indispensable de vista exterior como para que no sufran crisis claustrofóbicas masivas en medio de un vuelo. Y son tan pequeñas, no para molestar a los aficionados a la fotografía, sino para que no se resienta la fortaleza estructural de la aeronave. Y las múltiples capas de plexiglás cumplen la función de aislar las terriblemente bajas temperaturas exteriores y mantener la presión de cabina para confort de todos los viajantes.
Todo muy lindo pero las fotos horribles. Y cuando digo horribles, convengamos que debemos quitarles a las imágenes el valor afectivo o documental que puedan tener para nosotros. Despojadas de esto, poco quedará, ciertamente.
Y entonces?

Despegue de MGI

Despegando desde Martín Garcia

Entonces, si nos gustan tanto las fotos aéreas o necesitamos hacerlas con mayor calidad, porque no nos planteamos la posibilidad de alquilar un avión, hacerlo rumbear para donde nos plazca y tomar todas las fotos que querramos? Que es una locura? No me parece. Que es caro? No lo es tanto, solo hay que averiguar y nos llevaremos una sorpresa.
Hay infinidad de instituciones como aeroclubes o escuelas de vuelo, que poseen aviones (si, aviones, nada de avionetas, término despectivo si lo hay) de 2 o 4 plazas, que son tanto o mas seguros que cualquier modelo de Boeing o Airbus y que por un dinero no excesivo nos llevarán a ver nuestro barrio desde 300 metros de altura, siempre y cuando no vivamos en una zona restringida para el vuelo, como por ejemplo el perímetro de la Ciudad de Buenos Aires.
Veamos entonces algunas consideraciones a tener en cuenta en nuestro próximo vuelo escénico, cámara en mano.

La institución: Utilice en primer lugar la herramienta mas fabulosa creada por el hombre: se llama Google. Busque aeroclubes y escuelas de vuelo por su zona. Llame y dígales que quiere hacer un vuelo de paseo y pregunte costos y principalmente como está compuesta la flota. Anote. Ya veremos como analizar esta información. Pregunte también acerca de cómo se realiza el mantenimiento de las aeronaves y sobre el seguro que las cubre. Usted debe estar tranquilo sobre todo sintiendo que está hablando con una empresa seria.
El avión: Una vez reunidos los datos y hechas las cuentas debemos elegir. Y para ello, es fundamental conocer un poco el avión donde volaremos.
La oferta de este tipo de aeronaves de alquiler, para realizar paseos, en el 90% de los casos se reducirá a 4 o 5 modelos. Vamos a ver los mas comunes, con sus ventajas y desventajas.

Piper PA-11

Piper PA-11

Piper PA-11: Es un avión de dos plazas, de las cuales, una la ocupará el piloto. Las butacas están dispuestas en tándem, es decir una atrás de la otra, pudiendo el piloto volar el avión desde cualquiera de las dos. Tiene un fuselaje angosto, por lo cual podremos fotografiar hacia ambos lados indistintamente. Tiene ala alta, es decir al nivel del techo del avión, lo cual nos da una visión clara hacia abajo, sin interferencias. Y por sobre todas las cosas, su principal ventaja es que vuela muy lento, y eso en un paseo fotográfico es una cosa muy buena. Tiene ventanilla corrediza y con el permiso del piloto y dependiendo de la época del año, quizás la podamos abrir para hacer las tomas sin distorsiones.

Cessna 150

Cessna 150

Cessna 150 o 152: También puede transportar solo a dos personas, pero en este caso las butacas están lado a lado. Volaremos entonces frente al tablero de instrumentos, como el copiloto y podremos fotografiar en este caso, solo hacia la derecha o hacia adelante, a través de la hélice. Su velocidad de operación es levemente mas rápida que el PA-11 y una diferencia importante con éste, es que el montante (soporte tubular que une el ala con el fuselaje, dispuesto a 45º de la horizontal) es mas grueso que en el Piper, que tiene 2, pero mas delgados. Esto representa un cierto obstáculo en algunas fotos, que se puede evitar apuntando la cámara un poco hacia atrás del avión. La ventanilla de plexiglás se puede abrir pero en un ángulo muy reducido, solo para ventilación y no suficiente para asomar un objetivo de cámara. Por ello antes de emprender el paseo, debemos cerciorarnos de que la ventanilla esté limpia y sin rayaduras.

PA38

Piper PA-38 Tomahawk

Piper PA-38 Tomahawk: Con un rendimiento de vuelo similar a un Cessna 150/152, pero con ala baja es decir que nace al nivel del piso del avión como principal diferencia, podemos decir que es una aeronave moderna y ágil, con una visión panorámica muy buena, salvo hacia abajo ya que su diseño alar hace que en la mayoría de las tomas hacia el piso, el ala nos moleste por ocupar una porción importante de nuestro encuadre. La disposición de butacas es lado a lado y se trata de un avión biplaza, moderno y equipado.

C172

Cessna 172

Cessna 172/182: Se trata en este caso de aeronaves cuatriplazas y la diferencia entre ambas es la potencia del motor y un ligero cambio de diseño en la estructura, de mayor tamaño en el caso del 182. Son aviones muy maniobrables y seguros, siendo preferible para la labor fotográfica el 172 por ser mas económico y lento su vuelo. Recordemos que la velocidad en fotografía aérea no es algo deseable. Existe una versión de Cessna sin montantes bajo las alas, siendo de esta manera un avión mucho mas cómodo para hacer tomas hacia abajo ya que no hay objetos que molesten el encuadre. Se trata del modelo 177 Cardinal, pero tiene el “inconveniente” de ser bastante mas rápido.

PA28

Piper PA-28 Cherokee

Piper PA-28: Es la denominación genérica de un modelo de Piper que engloba a varias versiones, como el Cherokee, Archer, Warrior o Dakota. Son aviones cuatriplazas de ala baja, de similares prestaciones a los Cessna 172/182. Muy cómodos para viajes pero no tanto para fotografiar.

Estos son los modelos que encontraremos con mas frecuencia en la oferta de aviones para paseos. Pasemos entonces a enumerar una serie de consejos a la hora de disparar nuestra cámara:

Elijamos la mejor luz: Para fotografiar el paisaje, el mediodia es el peor momento, ya que la luz del sol cae a pique sobre el terreno, ocultando todos los relieves que este pueda tener. Mucho mejor opción es la luz de primera hora de la mañana o ultima de la tarde, que al dar en forma rasante destaca los objetos como casas, ondulaciones, arboledas, etc. Por otra parte las sombras se verán alargadas sobre la tierra, dando una dimensión diferente y vistosa a nuestras tomas.
Tengamos en cuenta también que a 300 o mas metros de altura, no hay árboles ni casas que nos proporcionen sombra protectora para la toma salvo que el día esté nublado, con lo cual todas las fotos se verán achatadas o disminuidas en el contraste. Al respecto, no olvidemos que nosotros dirigimos el vuelo, y tenemos entonces derecho a pedirle al piloto que cambie el rumbo para que el sol no nos dé de frente a la cámara, por ejemplo.

Elijamos la mejor hora: Esta vez la hora debemos elegirla en función de otros factores como la turbulencia por ejemplo. En los días estivales, el sol calienta la superficie terrestre, generando masas de aire caliente que suben a diferentes velocidades según la temperatura alcanzada. Y esta temperatura varía también de acuerdo a las características del terreno. No es lo mismo un conjunto de casas que un campo arado o que un lago.
Cuando en el vuelo el avión se encuentra con estas masas de aire caliente que suben, es como si se deslizara por un piso con desniveles. Es lo que llamamos turbulencia y lo que va a producir una gran cantidad de fotos movidas y una desagradable sensación en el estomago. Salir entonces a volar en verano a las 2 de la tarde, es no solamente un seguro de turbulencia sino también un esfuerzo para el avión por las altas temperaturas.
La mejor hora para evitar esta situación es la primera del día. Cuanto mas temprano, mejor. La hora cercana al crepúsculo también suele ser muy tranquila y bella fotográficamente porque predominan los tonos dorados en la luz. Aquí el piloto nos dirá hasta que hora se puede volar, pues esto está reglamentado por códigos operacionales muy precisos.

Cruce de rutas en el camino del Buen Ayre.

Cruce de rutas en el camino del Buen Ayre.

Utilicemos objetivos adecuados: La elección del objetivo depende del tipo de cámara, de la altura promedio a que hagamos las tomas y de la velocidad del avión. Suponiendo que fotografiemos con una réflex digital o de 35 mm., y que el avión (cualquiera de los mencionados anteriormente) vuele a una velocidad de crucero lenta (entre 80 y 90 nudos, que en criollo vienen a ser entre 140 y 160 kph.) y a una altura de 300 a 400 metros, que podría llamarse normal, los objetivos mas aconsejables están entre los 20 o 25 mm y los 100 mm. para las digitales con formato de sensor DX.
En el caso de las analógicas de 35 mm, la equivalencia seria una focal de entre 35 y 150 mm.
Gran angulares mas poderosos nos alejarían mucho del piso, perdiendo gran cantidad de detalles. Y focales mas largas serían difíciles de utilizar por el gran riesgo de fotos movidas. Cualquiera sea el objetivo utilizado, no olvidemos el parasol, fundamental para evitar reflejos indeseados que allá arriba abundarán.

Ajustemos el par de exposición: Es bueno aquí recordar que para evitar fotos movidas, hay una regla de oro para determinar la velocidad de obturación mínima para cada lente, esto es usar la velocidad cuya cifra sea la mas parecida a la distancia focal que estamos utilizando. Si la luz alcanza y permite usar velocidades mayores aún, mejor todavía. Por ejemplo, si estamos usando un objetivo de 135 mm. La velocidad deberá ser 125 o mas rápida. Para un objetivo de 200 mm. Usaremos 250 o mas rápida.
En el caso de las digitales con sensor FX (full frame) vale la regla mencionada anteriormente, pero si el sensor es de formato DX, recordemos que las focales se multiplican por 1,5 por ende la velocidad de seguridad también se deberá multiplicar por 1,5 es decir que con un objetivo de 200 mm. no debemos usar menos de 300 de velocidad de obturación.

Consejos finales: Hagamos una lista de chequeo como hace el piloto antes de despegar, esta vez con nuestro equipamiento fotográfico. Sería muy desagradable estar en pleno vuelo y darnos cuenta de que nuestra tarjeta de memoria quedó en el auto..
Las baterías deberán estar cargadas a pleno y en buenas condiciones, las memorias formateadas y listas para comenzar a guardar imágenes, los accesorios inútiles a bordo, como un flash externo conviene no llevarlos pues agregarán peso e incomodidad, en lugar de llevar toda nuestra batería de objetivos, es mejor seleccionar los que vayamos a utilizar y prescindir del resto. Nuestro bolso o mochila deberá ser pequeño y de fácil acceso.

Hacer fotografías aéreas en un vuelo rentado puede ser una experiencia maravillosa siempre y cuando lo planifiquemos con esmero para aprovecharlo al máximo. Elijamos un destino, una hora de partida adecuada y salgamos con nuestro equipo fotográfico cuidadosamente seleccionado. Estoy seguro de que aún con el avión en rodaje, de regreso al hangar, ya estaremos programando nuestro próximo vuelo.

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Discussion

  1. Alejandro  octubre 16, 2009

    Muy buenos tips, me encantó la nota y me aclaro muchos conceptos.

    (reply)

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